Pachacamac Peru

En Pachacamac Inauguran Cruz de San Benito más alta del mundo

La Cruz de San Benito más alta del mundo será inaugurada el próximo 11 de julio en el distrito de Pachacamac, en la zona sur de la ciudad de Lima (Perú) por los monjes benedictinos del Monasterio de la Encarnación, único recinto de esta orden en el país.

Según señalan los monjes benedictinos, la Cruz mide 13 metros de altura y puede verse desde cualquier punto del valle de Lurín, incluso desde el mar.

“La presencia de esta Cruz en el cerro de Tomina busca ser un signo de especial bendición para todos los peruanos, así como un santuario de peregrinación para todas aquellas personas que buscan lugares de espiritualidad y un encuentro más personal con el Señor”, agregan.

La inauguración de la Magna Cruz de San Benito se realizará desde las 11:00 a.m.

La Cruz de San Benito es famosa por sus siglas en latín, iniciales de una antigua oración de exorcismo y protección. Es signo de que Cristo ha vencido al pecado y a la muerte y que su poder es más grande que las fuerzas de mal: más grande que los males en el interior de cada uno de nosotros, y más grande que la mentira y la corrupción que nos atacan desde fuera.

La primera evidencia que es un lugar de encuentro con Dios es la atmósfera de paz.  Mucha gente que nos visita sabe que Dios no está lejos. Si no me crees, visítanos.  Eso no es verdad porque los monjes son buenos, sino porque Dios es bueno, y los monjes y huéspedes, aun siendo pecadores, lo buscan…

Conscientes de todo esto, algunas personas allegadas al monasterio nos presentaron un plan para construir una cruz de aproximadamente trece metros de alto, una cruz de San Benito, como lugar de devoción y peregrinación, para que la gente pueda venir, buscar y encontrar a Dios junto a los monjes.

“Por medio  de este signo conquistarás.”   La Cruz de San Benito es signo de que Cristo ha vencido al pecado y a la muerte y que su poder es más grande que las fuerzas de mal: más grande que  los males en el interior de cada uno de nosotros, y más grande que la mentira y la corrupción que nos atacan desde fuera (Jn  8, 44).   La cruz sin el cuerpo de Cristo es también signo de la resurrección del Señor y de nosotros, y de la vida nueva que Cristo nos comparte desde el cielo.

Nuestra cruz no está aún terminada.  Necesita ser pintada e iluminada para que pueda ser vislumbrada  desde el mar.   Poco a poco construiremos las estaciones de la cruz en el camino hacia la cumbre, pero primero necesitamos construir escalones en la parte más difícil del camino.   La ayuda que usted nos brindare sería de gran ayuda para culminar este proyecto.

Más información: http://www.monasteriodelaencarnacion.org/principal.html

Deja una respuesta